FASE PREMENSTRUAL: APRENDE CÓMO RECONOCER LA LLEGADA DE PERSÉFONE
Descubre en una sola lectura el secreto que guarda tu fase premenstrual y por qué Perséfone te ayuda a reconocerla💪
Perséfone fue una diosa venerada por los antiguos griegos y, pese a que nunca vivió en el Olimpo, era una de las diosas más admiradas.
Fue raptada por Hades y, por si no fuera poco, debía bajar al Inframundo durante un tercio del año. Pasó de vivir en una pradera junto a su madre, a vivir en la oscuridad. Sin embargo, ella se nutrió de esta experiencia.
Perséfone recibía a los héroes griegos cuando estos descendían al mundo subterráneo. Ella los guiaba y ayudaba en la resolución de sus misiones alumbrando el denso y oscuro camino hasta la claridad. Siempre estaba presente, siempre recibía a las almas que descendían al Hades.
Así, Perséfone se convirtió en reina del
Inframundo.
Las mujeres también somos soberanas de nuestros mundos subterráneos. Y sí, Perséfone nos llama una vez al mes para recordarnos que hay que bajar a la oscuridad: es la conocida y temida fase premenstrual.
Hinchazón en el vientre, ira, tristeza, cansancio, dolor en los senos, cambios de humor…todas tememos esos días previos a la menstruación. Yo también los sufrí durante años. Sin embargo, investigando comprendí que esos síntomas no son normales y que aparecen cuando no se satisfacen las necesidades específicas que demanda el cuerpo en ese momento del ciclo. Ajusté algunos hábitos y todas esas dolencias desaparecieron, hasta tal punto que ahora la fase premenstrual es la que más disfruto. Porque sí: es posible gozar de la fase premenstrual.
Vayamos al grano: en la ovulación hay un predominio de energía yang. Nos sentimos más pasionales, con ganas de salir, de sociabilizar y también más sexuales. En la fase premenstrual, sin embargo, hay un predominio de energía yin: la energía se dirige hacia dentro, lo emocional se prioriza, tenemos más sueño y, por lo general, entramos en mood lento. Este cambio se siente evidente en nuestros cuerpos: hay un fuerte contraste entre la intensidad de la ovulación y la introspección propia de la premenstruación. En la fase premenstrual se abre un espacio para ordenar el material interno, gestionar emociones y reparar-nos.
Y es que las mujeres, al igual que la naturaleza, somos cíclicas. La Madre Tierra no disimula nada: se muestra igualmente soberana en verano que en invierno. La fase premenstrual es el otoño del ciclo femenino: los árboles se desprenden de sus hojas y redirigen la savia hacia sus raíces, hacia dentro. Solo así consiguen un abono perfecto que les permite crecer en primavera, al igual que Perséfone, que vuelve a la Tierra junto a Deméter en esta estación.
Tengo mucho material preparado sobre esta fase, ya que es la más compleja de todo el ciclo menstrual y merece ser revisada para darle a nuestro cuerpo lo mejor. Pero empecemos a construir por los cimientos. Comienza a investigar cuándo aparece la llamada de Perséfone en tu ciclo. Aquí te cuento algunos tips:
✔️ La fase premenstrual se produce, aproximadamente, entre los días 20 y 28 de tu ciclo. Es la fase que sigue a la ovulación.
✔️ Durante los 3 días previos a la menstruación es cuando los síntomas son más evidentes.
✔️Te sientes muy emocional, más negativa, con más hambre y más sueño.
✔️Hay cambios físicos: dolor en los pechos, aparición de acné, hinchazón en el vientre y estreñimiento.
Espero de corazón que te sea útil esta información.
Si te ha gustado este post, comparte y deja un comentario. ¡Cuéntame cómo vives tu fase premenstrual! Me ilusiona enormemente leerte 😀. Y estate atenta porque cada lunes hay nuevo post💥. ¡Te espero!


Qué necesario es conocer que pasa en nuestro cuerpo y qué práctico explicarlo como lo hacían nuestras ancestras; mediante historias y exordios.
ResponderEliminarLa simplificación de los conceptos para hacer llegar las ideas y la información a la oyente medio que no precisa de conocer datos técnicos para saber que pasa en su mundo.
Un placer leerte y aplicar tus enseñanzas a nuestro día. Leyéndote pensé en mi hermana que con tan solo 12 años se aproxima a comenzar sus ciclos menstruales y que necesitará conocerse para establecer una relación sana consigo misma y su sexualidad.
Un placer leerte amiga.
¡Muchas gracias Cristian! Qué bello e importante es lo que comentas sobre tu hermana. Qué bueno que tú puedas acompañarla en ese proceso. Un placer leerte amigo :)
EliminarQue lindo leer sobre la fase premenstrual a través de la mitología, un mito (muy acertado) para esta etapa del ciclo menstrual.
ResponderEliminarDesde mi experiencia, siempre he tenido esta fase como una gran desconocida, estuve durante años tomando anticonceptivas, y no tenía ni cambios físicos, ni de humor, ni nada por el estilo. Pero me di cuenta de que realmente no me estaban ayudando en nada y deje de tomarlas.
Actualmente uso la copa menstrual y además de sentirme más conectada conmigo misma, he descubierto que realmente si tengo síntomas premenstruales, mi cara se llena de granitos, me duele el vientre, los pechos...
Ahora tan solo me queda aprender a disfrutar de esta fase, espero seguir leyéndote y aprendiendo.
Un beso
¡Wow! Muchas gracias por todo lo que comentas Clara. ¡Increíble los temas de los que hablas! . Qué maravilla los cambios que has realizado a favor de tu ciclo, el cuerpo es sabio y sabe lo que le sienta bien. En próximos posts hablaré de tips para gestionar todos esos síntomas, ¡no te pierdas el post de cada lunes!
EliminarMe parece tan interesante la relación que pueda tener Perséfone con nosotras y nuestro ciclo premenstrual.. Es como si de alguna forma nosotras, las mujeres, la homenajeasemos todos los meses, empoderandola y dejándonos también empoderar por ella. Estoy deseando leer todo lo que tienes para mostrarnos, no puedo esperar al próximo Lunes! ❤️
ResponderEliminar¡Sí! Totalmente Anira, es así tal cual. ¡El próximo lunes más y mejor!
EliminarLeerte es siempre una caricia de realidad, y digo caricia y no golpe porque no duele, sino justo lo contrario, me hace comprenderme a base de amor y respeto.
ResponderEliminarTe leo y veo la importancia de querer al cuerpo y de querer saber más sobre cómo funciona todo dentro de mí.
Te leo y soy consciente de que el autoconocimiento no es sólo saber quién soy, sino también cómo soy, y saber que no debo ni debo querer mostrarme siempre igual al mundo, porque mi cuerpo cambia y yo con él y no respetar eso, sería atentar contra mí misma.
Gracias por todo lo que incitas a aprender, sin duda todo lo que compartes ayuda a reconectar con el centro de cada quien.
¡Deseando leer más!
¡Muchas gracias Maripaz! Qué importante es lo que comentas. Arraigarnos a nuestro cuerpo siempre es una brújula segura, sin duda.
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