DEDICADO A LAS PERSONAS CON ANSIEDAD: AQUÍ TIENES UNA EXPLICACIÓN EXHAUSTIVA DE LOS DOS TIPOS QUE EXISTEN Y LAS CLAVES PARA DETECTAR CUÁL ES LA TUYA

 

Te escribo este post porque sé que muchas personas piensan que la ansiedad solo aparece en forma de dolor de pecho, respiración agitada o miedo a tener un infarto. Te animo a seguir leyendo para que descubras qué otros síntomas pueden aparecer y cómo detectar los dos tipos de ansiedad que existen📙




Pese a que tenemos mucha información, seguimos sin tener claro en qué consiste exactamente la ansiedad. En el post anterior ya hablamos de la importancia de bajar la emoción al cuerpo y no vivirla solo desde el intelecto. Sin embargo, es importante tener una visión clara y poner bien el foco, para luego, pasar a la acción. Vamos a ello💪

La ansiedad no es una emoción, sino un conjunto de emociones donde la protagonista es el miedo. La ansiedad en sí es un fenómeno cognitivo que muestra una mente acelerada enfocada al futuro.

Pese a que las personas suelen describir la ansiedad con síntomas como dolor de pecho, corazón acelerado o hiperventilación, no siempre se manifiesta así. A continuación, te explico los dos tipos de ansiedad que existen: la ansiedad cardio-vascular y la ansiedad cardio-respiratoria.

Ansiedad cardio-vascular

Es lo que conocemos como “ataque de pánico” o “crisis de angustia”😨 Un rasgo muy característico es que aparece “de la nada”, por ejemplo, vas al supermercado y, de repente, ¡PAM!, aparece. Si has sufrido este tipo de ansiedad, seguro que te identificas con los siguientes síntomas:

✅Dolor en el pecho

✅Taquicardia

✅Temblor en alguna parte del cuerpo (parestesias)

✅Sensación de estar sufriendo un infarto

Apuesto a que te estás preguntando porque escribí antes que la ansiedad aparece “de la nada”. Así, entrecomillado. ¿Te atreves con alguna hipótesis?📝

Bueno pues, en la ansiedad cardiovascular, efectivamente, la ansiedad no se dispara ante estímulos específicos Por ejemplo, si te aterran las conglomeraciones y vas a un concierto, te dará un ataque de pánico. Aquí, sí hay un estímulo concreto: las multitudes. Sin embargo, la ansiedad cardiovascular no funciona así. En este grupo, lo más frecuente es que los ataques se presenten durante situaciones cotidianas a las que la persona no teme: en el sofá, en el supermercado, en el trabajo…Así, de repente.

Pero seguro que ya te estás oliendo la trampa, ¿verdad?

Ahí llevas un titular: LA ANSIEDAD NUNCA APARECE DE LA NADA. ¿NUNCA? NO, NUNCA, JAMÁS🚨

El origen SIEMPRE está en el pensamiento, por lo tanto, siempre hay un estímulo. Puede que la persona haya tenido un breve recuerdo del que no es consciente y ¡PAM! Ansiedad. O puede haber visto algo en el entorno que haya relacionado con alguna vivencia estresante, se le haya  venido una imagen mental y ¡PAM! La causa del sufrimiento siempre está en el pensamiento.

El sistema nervioso de estas personas está tan colapsado y sus mentes van tan aceleradas que a la mínima, sus sistemas de alarma saltan. Pero, recuerda, es imposible que la ansiedad aparezca por arte de magia. Siempre hay una causa.

💡¿Conoces el origen de la palabra “angustia”? Procede del latín angor y significa “estrecho”, de ahí términos castellanos como “angosto”. Aplicado a la ansiedad, el término “angustia” se aplica para señalar la sensación del nudo en la garganta. Sí, esa sensación de que no puedes tragar o respirar. La pregunta es: ¿realmente se cierra la garganta? La respuesta es NO. La sensación se produce porque se contraen las paredes musculares de la faringe, así que ¡be calm my friend! Tu garganta sigue abierta de par en par.

 

Ansiedad cardio-respiratoria

Si el anterior grupo era muy físico, este es más cognitivo, más mental💭 Aquí, la ansiedad sí surge ante estímulos específicos: conglomeraciones, miedo a hablar en público o temor a hacer algo malo, entre otros. De ahí que aparezca la evitación a esos estímulos concretos. Este mecanismo de defensa se denomina “evitación exógena” porque el estímulo que la persona teme se encuentra en el espacio externo, en el ambiente. Los principales síntomas de este grupo son:

✅Hiperventilación

✅Mareos

✅Despersonalización

✅Taquicardias

Esta ansiedad, en un principio, no va acompañada de ataques de pánico. Con el tiempo, si no se trabaja en ella, derivará en ataques de pánico ante los estímulos concretos que la persona teme. Es decir, se mezclará con la ansiedad cardiovascular.

Lo mismo sucede a la inversa: la ansiedad cardiovascular derivará en ansiedad cardio-respiratoria, o lo que es lo mismo, primero aparecerá el ataque de pánico y luego, progresivamente, se desarrollará todo el aparato cognitivo de la ansiedad de segundo tipo. Aquí es muy característica la evitación endógena, donde el individuo evita todo aquello que le produzca un estado similar al ataque de pánico: deja de tomar café, de hacer deporte o de discutir porque eso lo lleva a un estado de agitación similar al pánico. Lo que la persona pretende evitar es la sensación interna de taquicardia, dolor de pecho o infarto, de ahí el adjetivo “endógena”, porque la persona sitúa la evitación dentro de sí misma.

La persona acaba teniendo miedo al propio miedo.

Pese a que en una fase posterior los dos tipos de ansiedad se mezclen, es relevante diferenciarlas y conocer cómo empezaron. Esto orienta la intervención y esclarece las causas del malestar.

Deseo de corazón que te haya servido esta información🙏

Si te ha gustado este post, déjame un buen comentario y comparte💬 ¿Con qué tipo te identificas más? Me encantará leerte y conocer tu experiencia. Te mando un fuerte abrazo, ¡hasta la semana que viene!💓


Comentarios

  1. Siempre es genial leerte y me sorprende cuanto menos sentirme identificada con tus palabras. Sin duda me siento más identificada con la ansiedad cardio-vascular, pero como bien dices la ansiedad es fundamental trabajarla, porque muchas veces también ha ido unida a la ansiedad cardio-respiratoria. La ansiedad tiene salida, como cualquier cosa, sólo hay que saber dar en la tecla!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Gracias por compartir tu experiencia Maripaz! Es muy habitual el patrón que comentas: pasar de una ansiedad más física a otra cada vez más mental. Y, como bien dices, siempre se puede trabajar :)

      Eliminar
  2. Me he sentido muy pero que muy identificada con todo este post. Yo sin duda he sufrido sobre todo de ansiedad cardio- respiratoria. Es más podría decir que la mayor parte de mi vida se basa en evitación exógena y evitación endógena.
    Siempre he tendido a huir de lo que me crea ansiedad (a día de hoy en algunos aspectos todavía lo hago), siento que soy incapaz de hacer ciertas cosas, y el miedo me ancla, incluso me da ansiedad pensar en los posibles escenarios que podrían ocurrirme.
    En definitiva una mierda, pero como Maripaz ha señalado en su comentario la ansiedad tiene salida, y la ansiedad es fundamental trabajarla, ya que al fin y al cabo es una respuesta normal del cuerpo, lo que no es normal es que llegue a puntos en los que pierdas el foco con la realidad.
    Muchas gracias por este post María, me removió mil cosas, pero fue necesario.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias por tu comentario Clara. Desde aquí me llega tu emoción y sí, la ansiedad puede llegar a ser verdaderamente ardua. La buena noticia es que existen herramientas para gestionarnos y que se puede hacer las paces con ella :)

      Eliminar

Publicar un comentario

Entradas populares